Al estirar se elimina la tensión de la musculatura y, por tanto, disminuyen las probabilidades de que se pueda padecer algún tipo de sobrecarga o lesión. Es un beneficio importante para el cuerpo y también como mecanismo de relajación tras el entrenamiento.
Dedicar al menos diez minutos a estirar después de hacer deporte ayuda al proceso de reabsorción del ácido láctico. Estirar ayuda a que no aparezcan calambres, que son producidos por la ausencia de magnesio en el tejido de la musculatura. Gracias a los estiramientos, los minerales acceden de forma más sencilla al interior de los músculos.
Cuando estiras, evitas estar resentido de la actividad física al día siguiente porque los músculos recuperan la posición de inicio. Se evitan las molestias que de otra forma impedirían que el entrenamiento se llevase a cabo con normalidad.

Tras una carrera, una clase de hiit o de danza el tono muscular va a estar elevado, es decir, los músculos estarán mucho más contraídos. En función de las características de cada persona tardarán más o menos en relajarse.
Cuando una persona se va a la cama habiendo estirado bien, el cuerpo y la mente están más relajados y preparados para un descanso más profundo, se disminuye el acortamiento y la rigidez muscular. La recuperación muscular también se producirá en condiciones óptimas tras despojarse de las sustancias tóxicas que se producen cuando se realiza un deporte y que imprimen una sensación de carga en el cuerpo.
Pero continuando con los beneficios que reporta estirar, no hay que olvidar mencionar la importancia que tiene en cuanto a que favorece la circulación, estimula la movilidad articular y el desarrollo muscular, reduce el dolor muscular, evita la pérdida de movilidad y la oxidación muscular, aumenta la resistencia muscular y reduce el cansancio corporal y mental.
¿Qué tipos de ejercicios realizamos antes y después del entrenamiento?
Antes de los entrenamientos se realizan ejercicios orientados a despertar, movilizar y tonificar los músculos, pero tras la actividad hay que realizar unos ejercicios totalmente diferentes.
Lo que se pretende es estirar un músculo que ha sufrido una sobrecarga de trabajo y que se relaje. Así pues, el estiramiento debe ser suave y largo. De esta forma, el músculo podrá soltar la tensión despacio al tiempo que se estira.

Es fundamental que no se realicen los estiramientos con rebotes y que estén muy centrados en la cadena muscular posterior, que es la que más suele tensarse por tener una mayor carga de trabajo.
También es muy importante que no se bloquee la respiración, es decir, que debe permitirse la relajación prestando atención al estiramiento. No hay que contraerse, resistirse y que la respiración se bloquee.
Tipos de estiramientos
-Estiramientos estáticos: Consiste en la realización de un estiramiento en reposo hasta el límite de lo confortable, estirando el músculo en reposo hasta una determinada posición y manteniendo la postura durante 15” – 30”.
-Estiramientos dinámicos: Este tipo de estiramientos consiste en estirar a través de impulsos, pero sin exceder los límites de los estiramientos estáticos.
Debe estirar:
- Después de un entrenamiento.
- Para aumentar la flexibilidad y la fuerza.
- Antes y después de dormir.
- Si quiere construir flexibilidad a largo plazo.
No debe estirar:
- Si va a realizar algún tipo de ejercicio en el que necesita fuerza, omita los estiramientos estáticos.
- Si hay dolor o tirón muscular. Un poco de cardio ligero, como caminar, aportará alivio temporal sin dañar más fibras musculares.
- Si tenemos zonas tendinosas o ligamentosas lesionadas. Si sufrimos algún tipo de microrrotura muscular.
- Cuando la musculatura está sobrecargada, los músculos muy contraídos y congestionados. Un exceso de estiramiento puede producir una lesión.


